Allin llank'ayniyku: Ciencia y saberes ancestrales en la conservación de ecosistemas altoandinos.

El ecosistema altoandino enfrenta hoy una crisis multifactorial. La carga animal,1 producto del sobrepastoreo, ha generado la degradación de los pastizales, afectando su resiliencia, especialmente en los bofedales. A la par, el deterioro genético de la alpaca por alta consanguinidad, ha reducido la calidad de la fibra y la rusticidad del animal.
En el plano social, la migración de jóvenes hacia las ciudades amenaza el relevo generacional, provocando una ruptura en la transmisión de la cultura en la crianza de las alpacas, la pérdida de saberes ancestrales y costumbres como el Ayni (reciprocidad entre pares) y la Minka (trabajo comunal). Los conocimientos de etnoveterinaria- uso de hierbas medicinales altoandinas-, transmitidos por los curanderos para la prevención y control de enfermedades en los rebaños, también se están perdiendo.
Nuestra intervención se basa en la convicción que el desarrollo rural sólo es posible mediante la interacción de los saberes ancestrales de las comunidades y los conocimientos técnicos, por lo que nuestra misión no se limita a la transferencia tecnológica.
Buscamos garantizar, no sólo la seguridad económica de las familias con la producción de fibra y carne, sino también la permanencia de los servicios ecosistémicos hídricos 2 y la seguridad alimentaria.
Una estrategia participativa
A través de la asistencia técnica y el uso de metodologías participativas, descosur promueve una conservación productiva donde la innovación tecnológica se inserta en las raíces de los saberes ancestrales, logrando soluciones basadas en la naturaleza, culturalmente pertinentes y ambientalmente resilientes. Así, desarrollamos la estrategia de Allin Llank’ayniyku que en quechua significa ‘nuestro trabajo’ o ‘haciendo bien nuestras labores’, que se operativiza mediante el concurso de fundos,3 que valora las buenas prácticas de manejo de los recursos naturales, la gestión adecuada de los rebaños, viviendas saludables y corresponsabilidad de roles productivos y de cuidados.
Este concurso se realiza desde el 2017 con la participación de familias criadoras de alpacas, en distritos altoandinos de las regiones Puno y Arequipa donde ejecutamos acciones en alianza con gobiernos locales y otras instituciones públicas.
El motor de esta estrategia es la familia alpaquera. A través de la construcción de un Plan de manejo predial, reflejado en un mapa parlante del presente y el futuro, la familia planifica la gestión del fundo con una visión holística del predio (agua, suelo, pasto, ganado y humanos), implementando buenas prácticas de manejo ganadero y estilos de vida saludable.
El concurso reconoce los roles y aportes de cada miembro de la familia: la experticia de las mujeres en la crianza de alpacas y el cuidado del medio ambiente, la fuerza de los hombres en la construcción de infraestructuras naturales, el mantenimiento de la infraestructura productiva y de manejo de agua, así como la sabiduría de los abuelos para leer el clima y el conocimiento de las plantas medicinales. Esta estrategia logra innovar integrando ingeniería en la construcción de qochas (reservorios) para almacenar el agua de lluvias para el estiaje, basándose en la participación familiar en el diseño y funcionamiento, según sus conocimientos ancestrales, contribuyendo a la recuperación de los ecosistemas altoandinos, así como a su transmisión a los jóvenes para una gestión sostenible con la Pachamama.
En nuestros ámbitos, los grupos de trabajo tienen una brecha generacional (55 años) y educativa (sólo 53% culminó la educación primaria), lo que nos plantea el reto de adaptar las herramientas de registro y monitoreo para que sean accesibles y útiles, en la implementación de las buenas prácticas en la gestión del agua, suelo, pasto y alpacas, valorizando su trabajo cotidiano y fomentando el intercambio de experiencias entre pares, de criador a criador.
El sentido de Allin Llank’ayniyku es que el manejo de un fundo alpaquero sea una obra colectiva, donde cada miembro aporta. Al premiar la mejora del predio, distinguimos un indicador técnico, pero también fortalecemos la identidad y unión del grupo familiar frente a las adversidades del cambio climático así como la distribución de roles productivos y de cuidados de manera equitativa entre hombres y mujeres.
Impactos
Tras seis años de asistencia técnica y desarrollo de los concursos, los resultados son tangibles y se reflejan en la mejora de los sistemas productivos y la recuperación de los ecosistemas altoandinos. 603 familias participaron en los concursos de Puno y Arequipa, con la implementación de buenas prácticas de adaptación al cambio climático.
Allin Llank’ayniyku viene mejorando la productividad de los fundos alpaqueros y la cohesión del tejido social. La retroalimentación entre profesionales y comunidades es el corazón de nuestra labor. Aprendemos de la comunidad la resiliencia, la profunda conexión espiritual con la Pachamama y los Apus, además de la sabiduría para interpretar las señales de la naturaleza, conocimientos que la academia a menudo ignora. En las comunidades implementamos infraestructuras naturales junto a capacidades instaladas para innovar. Se enfatiza en que el criador sea consciente de su rol como guardián del agua y la biodiversidad, asegurando que su Allin Llank’ayniyku sea el legado de sostenibilidad para las futuras generaciones, incidiendo en cuatro aspectos: (i) Resiliencia climática porque la recarga de acuíferos, la conservación de pastizales y bofedales, permiten que las familias mantengan su producción, incluso en épocas de sequía extrema, asegurando pastos y agua para sus alpacas; (ii) freno al deterioro genético, con una introducción planificada de reproductores y la implementación de las prácticas de selección y gestión del rebaño, mejorando la productividad, en la calidad y cantidad de fibra para su comercialización; (iii) reducción de la brecha generacional, mejorando las condiciones de habitabilidad, servicios básicos y productividad, combinando los conocimientos ancestrales e ideas innovadoras como la “ganadería de precisión”, lo que hace que la ganadería de camélidos empiece a verse como viable para los jóvenes; (iv) empoderamiento de la mujer porque se visibilizan sus roles y se promueve su participación en la toma de decisiones técnicas y financieras del fundo.
Lecciones aprendidas
Dentro de los aprendizajes que hemos hecho, resaltamos algunos: (a) El grupo familiar como unidad de cambio porque la sostenibilidad del fundo es posible si se involucra a todos sus miembros. El éxito del concurso radica en su cohesión y en el reconocimiento y distribución de roles de manera equitativa. (b) La tecnología debe respetar los saberes ancestrales, no los reemplaza sino que interactúan y se potencian. Implementamos tecnología intermedia 4 para su rápida adopción. (c) Revalorización del trabajo colectivo porque la recuperación de los ecosistemas altoandinos con infraestructuras naturales, es viable con la participación de las familias y acciones comunales en infraestructuras mayores como las qochas, revalorando los sistemas andinos del Ayni y la Minka.
Los desafíos
La estrategia Allin Llank’ayniyku ha demostrado ser un modelo eficaz para la adaptación al cambio climático en las zonas altoandinas. La articulación de saberes ancestrales con la implementación de tecnologías intermedias, es una fórmula que ha sido apropiada por las familias alpaqueras. La masificación de las buenas prácticas promovidas por el concurso, contribuye a la conservación de los ecosistemas altoandinos; sin embargo, este proceso necesita la atención del Estado con políticas específicas como los Mecanismos de retribución por servicios ecosistémicos - MERESE. La conservación no debe entenderse como una obligación de la población altoandina.
Respecto a los conocimientos ancestrales, hace falta una intervención de la Academia para que las enliste, las recoja y las contextualice, a fin de hacer sinergias efectivas con las tecnologías actuales. El futuro de las zonas alpaqueras depende de esta capacidad de innovar sin perder la identidad, asegurando que el agua y la vida sigan fluyendo desde las cumbres hacia las ciudades.
Footnotes
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Relación entre el número de animales y la superficie de pastoreo disponible en un tiempo determinado. ↩
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Beneficios que los ecosistemas brindan a la sociedad relacionados con el agua: regulación de su cantidad y calidad, provisión de agua dulce, recarga de acuíferos, control de inundaciones y mantenimiento de hábitats acuáticos. ↩
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Proceso de selección y evaluación de predios rurales (fundos) que permite comparar y priorizar aquellos que cumplen mejor con ciertos criterios técnicos, sociales y económicos. ↩
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Soluciones técnicas adaptadas al contexto rural altoandino, situadas entre la tecnología tradicional y la innovación, con criterios de sostenibilidad económica, uso de capacidades y materiales locales, accesibilidad y pertinencia cultural. ↩
