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Internacional

Milei: enemistado con la realidad

Milei: enemistado con la realidad

El hombre que imagina hablar con sus perros —incluido uno ya muerto— y recibir consejos de ellos, que se cree un elegido de Dios para derrotar al ‘maligno’, que agitando frenético una motosierra sobre un escenario grita enajenado que va a volar el Estado por los aires y con la mirada desorbitada lanza insultos contra quienes no piensan como él, parece una caricatura grotesca, un marginal de la cordura. Pero ese hombre que transita desbocado en la ruta de la locura, dejó de ser una anécdota de lo absurdo y se ha convertido en un grave peligro.

La irrupción

Diputado por Buenos Aires desde 2021, en diciembre de 2023, Javier Milei se convirtió en presidente de Argentina por el partido de ultraderecha La Libertad Avanza (LLA). El economista, que se autodefine como anarcocapitalista, quedó segundo en la primera vuelta electoral con 30 por ciento y ganó la segunda vuelta con 55 por ciento. En medio del gran descrédito de la clase política, su aparición disruptiva, su imagen de outsider y sus furiosos insultos contra ‘la casta’ —a la que se aliaría luego acogiendo a personajes ligados a los gobiernos de Carlos Menem y Mauricio Macri— conectó con la bronca y desesperanza de la gente, frente a la gravedad de la crisis. El brutal ajuste económico que aplicó ha golpeado sin embargo a los sectores populares y a la clase media, en lugar de a ‘la casta’ económica.

Esa conexión pesó más que sus arrebatos de desequilibrio y violencia, su falta de ecuanimidad y su autoritarismo o su desprecio por los derechos; pesó más que lo peligroso de lo que decía y ofrecía: destruir el Banco Central, legalizar la venta de órganos humanos, privatizar las calles para enfrentar la delincuencia, negar el calentamiento global y un largo etcétera. Discursos de odio como el de Milei ganan terreno en situaciones de profunda crisis. La suya fue una victoria en el contexto internacional de un crecimiento de la ultraderecha. Millones votaron por él con rabia y frustración, esperando un salvador mesiánico. Y el supuesto salvador se convirtió en su verdugo.

Javier Milei nació en 1970 en Buenos Aires. Tuvo una infancia traumática. Su padre lo golpeaba brutalmente, su madre era cómplice de esas golpizas. Creció solitario y aterrorizado por su padre. Su hermana Karina era la única persona con la que tenía una relación afectiva. Desde entonces la venera. Estudió economía en Buenos Aires. En su último año en la universidad ingresó como practicante en el Banco Central de Argentina, pero después de cumplidos los seis meses de la pasantía, ni se la renovaron ni lo contrataron, algo poco común en el banco. Tuvo dos informes negativos. Años después llamaría a los gritos a la destrucción del Banco Central. Entre los diversos trabajos que ha tenido están los de profesor y economista en instituciones financieras y empresas privadas. En los años 90 fue asesor del gobernador de Tucumán, el general Antonio Domingo Bussi, represor durante la dictadura militar condenado por crímenes de lesa humanidad. Milei tiene como vicepresidenta a Victoria Villarruel, notoria figura del negacionismo del terrorismo de Estado y de la defensa de la dictadura y sus crímenes. En 2015 entró a la televisión opinando de economía. Con el tiempo sus apariciones se hicieron populares como parte del espectáculo de la televisión, al que contribuyó con sus extravagancias. Distanciado muchos años de sus padres, a los que llamaba ‘progenitores’, retomó la relación con ellos luego de la muerte de su perro Conan, una figura decisiva en su vida.

El perro

Ya candidato, durante una entrevista en televisión, Milei de pronto quedó como paralizado, se salió del diálogo, miró para otro lado con los ojos brillosos, sonrió y, conmovido, dijo: «ahí está Conan, está Conan, ese es Conan«». En el set habían puesto una gran foto de Conan, que el candidato se quedó mirando absorto. Al entrevistador le costó reencausar el diálogo. Le habló de la paternidad y Milei, que no tiene hijos, volvió a exclamar: «ahí está Conan». Milei dice que ese perro, un mastín inglés, es su hijo, su «único y gran amor».

Milei y Conan se juntaron en 2004, cuando el mastín inglés era un cachorro y Milei lo compró en Córdoba. En el mitin de cierre de su campaña electoral en Córdoba, Milei gritó: «Conan es cordobés». En su departamento de Buenos Aires, Milei pasaba las navidades y años nuevos acompañado solamente por Conan, con quien brindaba con champán. Al morir Conan en 2017, Milei, que no aceptaba su muerte, lo hizo clonar en Estados Unidos. Cuando asumió la presidencia llevaba un bastón con una empuñadura con los rostros tallados de Conan y sus clones. Los llama ‘mis nietos’. En una ocasión, llevó a sus perros clonados a un programa de televisión; cuando le preguntaron por Conan respondió que estaba bien pero que no lo había llevado porque socializa con poca gente. Nadie le recordó que para entonces, Conan, el original, ya estaba muerto…

El periodista Juan Luis González, autor de los libros sobre la vida de Milei, El loco y Las fuerzas del cielo, sostiene que Milei buscó médiums y brujos para comunicarse con el mastín inglés muerto. «Milei decía que Conan había ido a sentarse al lado de Dios y que gracias a eso había comenzado a tener charlas con Dios a través de Conan, que Dios le dijo que tenía la misión de ser presidente para combatir al maligno». González señala que el proyecto mesiánico de Milei es movilizado por el odio, mientras que sus carencias afectivas explican el lugar que le otorga al perro. «La vida tan terrible que tuvo explica su relación con Conan (...) tuvo su primer amigo a los 35 años y su primera relación de pareja a los 47. Que Milei crea que habla con un perro muerto suena gracioso, pero es muy peligroso. (...) Dice tomar decisiones importantes en base a sus conversaciones con los perros. Habita en una realidad paralela. El gran enemigo de Milei es la realidad», insiste González.

La hermana

Otra figura clave en la vida de Milei —y en su gobierno— es su hermana Karina. Tras llevar cursos de médium interespecie, ella es el nexo en la comunicación entre su hermano y el perro muerto. Además, para el presidente, «Karina es el jefe, mi faro. Ella es quien marca el rumbo». También ha advertido que es ella quien «tiene la guillotina» y decide «a quién se ejecuta». En una entrevista en televisión, al borde del llanto, aseguró que su hermana es «un ángel, uno de los diez seres con mayor desarrollo espiritual en el universo» y la comparó con Moisés, el personaje bíblico portador de la palabra de Dios. «Moisés era un gran líder, pero no era buen divulgador, y Dios le mandó a Aarón para que divulgue. Kari es Moisés y yo soy Aarón, el que divulga».

«No hay forma de llegar al presidente si no es a través de su hermana. Ella toma decisiones por el presidente. Dentro del movimiento libertario Karina ha implementado un sistema absolutamente vertical, donde para permanecer hay que obedecerle, rendirle pleitesía» sostiene la periodista Victoria de Masi, autora del libro Karina. De Masi define a Karina Milei a partir de una característica clara: «le encanta la plata.» Esa ambición material fue la que puso al gobierno en graves problemas.

Audios filtrados revelaron conversaciones en las que el exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo, habla de coimas para Karina, por el tres por ciento en la compra de medicamentos para las personas con discapacidad, población desatendida por el gobierno. Spagnuolo fue despedido cuando se divulgaron los audios. El presidente Milei defendió incondicionalmente a su hermana y atacó con insultos a quienes pedían una investigación. A Karina se le acusa también de cobrar para conseguir citas con su hermano, de pedir cupos de 50 mil dólares para colocar candidatos en las listas de LLA y de entregar productos incautados en las aduanas a organizaciones de sus amigos, entre otros hechos.

Con dinero y sin dinero

Otro escándalo de corrupción involucra directamente al presidente argentino. En febrero pasado utilizó sus cuentas en Instagram y la red X para promocionar el lanzamiento de la criptomoneda Libra. La recomendación de compra de Milei llevó a miles a invertir y disparó el precio de la critomoneda, que se desplomaría justo después de que sus creadores se deshicieran de ella. En apenas unas horas se había consumado una millonaria estafa. Más de 40 mil personas perdieron lo invertido en Libra, los creadores de la estafa se llevaron unos 100 millones de dólares.

Cuando la masiva estafa se reveló, Milei intentó desmarcarse del asunto —«no la promocioné, solamente la difundí»—, pero su cuenta de X y sus reuniones previas con los creadores de Libra, lo señalan. Para esta causa, Milei comparte abogado con un narcotraficante pedido en extradición por Estados Unidos que ha financiado la campaña electoral del diputado de LLA José Luis Espert, presidente de la Comisión de Presupuesto.

Argentinos de bien

Milei divide a su país entre ‘argentinos de bien’, que son los que lo respaldan, y ‘argentinos del mal’, que son los que piensan distinto a él y a los que llama a exterminar. Por discrepar de sus ideas ultraconservadoras se refirió al papa Francisco como ‘representante del maligno’. Se autonombra el mayor defensor de la libertad, pero cuando habla de libertad solo piensa en economía, en libertad para hacer negocios. Detesta todo lo que suene a derechos y justicia social: «La igualdad de oportunidades es una aberración», ha vociferado.

Su gobierno ha hundido los salarios y pensiones y ha desfinanciado los servicios públicos, comenzando por la educación y la salud. También ha atacado con ferocidad la ciencia y la cultura. Desde el poder hostiga, amenaza y ataca a los críticos de la locura gubernamental y reprime brutalmente a quienes protestas en las calles, incluidos los jubilados. Aunque se recuperó parcialmente en las elecciones legislativas nacionales de octubre, viene de una dura derrota en las legislativas de la provincia de Buenos Aires. La realidad le mueve el piso. Antes de cumplir dos años en el poder, la figura de este bizarro personaje de la ultraderecha —a quien The Economist califica como «un peligro para la democracia»— se ha debilitado en medio del deterioro de la calidad de vida y la corrupción en el gobierno.

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